
3.15 am... ella se acerco a mi cama y me pregunto si quería tomar algo, como tenia sed le respondí que no... que gracias pero no tenia ganas de tomar nada... entonces se dirigió tambaleando hasta la puerta roja en la esquina de mi habitación... -no te vayas!- alcance a gritarle despreocupadamente, ella dio media vuelta y vomitó sin pudor toda la cena caliente y olorosa... aquella fue la primera noche del año bisiesto.












