el peso de la tierra se mide con la balanza del cielo.
no hay medida para tus besos.
la distancia del viento se mide con la cuchara de los recuerdos.
no hay medida para tus sueños.
el vacío de la memoria se mide en baldes de salmuera.
no hay medida para tus pétalos.
pero hay una longitud escondida,
una linea ajustada a tu cintura que se mide con mis uñas,
y esa linea conecta la luna con tu pelo...
es la vía directa al suburbio esférico de tu hermosura.
aun vivimos en montevideo.
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