viernes 6 de mayo de 2011

EMPTY.

La pagina sigue en blanco. Después de escupirle a la cara exigencias de mármol y esperma, de tradiciones perpetuas y sonámbulas, la pagina sigue en blanco. Es desde la linea vertical del conocimiento su penumbra. El perseguidor se ha detenido en un escaparate decrepito de azulejos persas. Es noche. Principalmente noche.
Desde la gruta de sus anhelos la solidez del peregrino es frágil. Despistado por la antología barata del ídolo el cristalino niño desconcertado ha inventado un nuevo jolgorio,una nueva forma de despiste... es el núcleo de la inocencia, es la escafandra del inhóspito deleite... es la miel pura del macabro desvelo...

Sin desperdicio él toma de la mano de él un trompo desprotegido y multicolor... es de noche aun... sin desperdicio él culmina sobre la cúspide de un cráneo seco y solitario... es el desierto, es noche y el desierto abruma con su refugio... el desierto es involuntario y constante, despliega alas de olvido sobre un recuerdo intransigente y permanente... es la plegaria del peregrino, el desierto es la patria del excluido, la nostalgia del penitente.