me preparo para un nuevo corte de pelo.
me escurro en el regocijo delirante
sabemos que es inútil esquivar la puñalada
sabemos que es demasiado útil esconder la madrugada
y el perro volvió a ladrarle a la sombra del tiempo
y el conejo volvió a soñar con una laguna de sangre fértil
caen de la estantería de cristal serpientes que llegan al rescate
caen en el pozo de la verdad las letras de su nombre
Aquí parado... entre la puerta y la heladera... nuevamente, armónicamente, estirando las vertebras...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)




0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada